*Autor: K.C. Carmichael
*Editorial: Titania
*Formato: Tapa
blanda con solapas
*Género: Sport
romance, LGTB
*Número de páginas: 288
*ISBN: 9788410391574
*Precio: 19,50€
*Autoconclusivo
Sinopsis
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Veinte minutos más. Eso es todo lo que me queda para demostrar que Connor
Kennedy no es mejor que yo. Otra vez.
Capitán de su equipo, hijo privilegiado de una leyenda del hockey,
Connor Kennedy es el chico dorado de la liga. Y el único jugador capaz de sacarme
siempre de quicio. Nuestra rivalidad lleva años gestándose y, cuando nos
obligan a compartir habitación como compañeros en el equipo olímpico, siento
que la tensión entre nosotros va a explotar.
Puede que el mundo me vea como el ejecutor más temido del hockey,
el jugador más furioso de Alaska, pero en nuestra habitación, cada noche,
después del entrenamiento, no puedo mantener mi fachada.
Ahora, no puedo sacar a Connor de mi cabeza por otra razón, y esta
obsesión podría destruirnos a los dos.
Pero hay algo que tengo claro: algunas reglas están hechas para
romperse.
Mi
opinión
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Antes
de nada quiero agradecer al sello "Titania" y a "Ediciones
Urano" el envío de este ejemplar.
Con
lo mucho que se han puesto de moda los sport romance me moría de ganas de leer
uno sobre hockey. Así que en cuanto vi "la Regla Kennedy" no podía
dejarlo pasar.
El
libro engancha al instante a penas me ha durado una semana.
Tenemos
a Connor Kennedy el chico de oro de la liga. Es el capitán de los Chicago Broad
Wings, hijo de una leyenda absoluta de este deporte y, básicamente, el ojito
derecho de la prensa. En el otro lado de la pista está Gavin Marshal, el
"ejecutor" de los Buffalo Blizzards.
Llevan
años arrastrando una rivalidad feroz desde las ligas juveniles, pero todo salta
por los aires cuando ambos son seleccionados para el equipo olímpico de EEUU
que competirá en los Juegos de Invierno de Milán. ¿El verdadero problema? Las
normas del campamento los obligan a compartir habitación.
Hasta
aquí puedo decir para saber más tendréis que leer la historia completa.
Aunque
he disfrutado de la historia tengo que admitir que no ha terminado de dejar una
gran impresión en mí.
El
inicio de la novela es arrollador y te atrapa desde el primer momento. Lo que
más me enganchó fue la química entre los personajes principales; esa primera
mitad del libro, con el encierro y la convivencia obligatoria, genera una
tensión espectacular. Ver cómo se desafían con la mirada e intentan tolerarse
sin llegar a las manos hace que la lectura avance sola, impulsada por unos
diálogos ágiles y llenos de ironía que te incitan a devorar un capítulo tras
otro
Pero
lo mejor es ver el contraste de personalidades: Gavin va de tipo inaccesible
pero por dentro tiene un corazón enorme, y Connor intenta lidiar con la
asfixiante presión de su apellido. La química entre los dos es instantánea
dando paso a una historia con un alto nivel de spicy, ofreciendo escenas
explícitas que suben la temperatura.
La
verdad que me ha sorprendido no me esperaba un romance tan apasionado me ha
recordado un poco a "rojo, blanco y sangre azul".
Los
personajes secundarios tampoco se quedan atrás me he vuelto super fan de
Bouchard. Me he reído mogollón con este personaje y me ha recordado muchísimo
al personaje de Gibsie de "los chicos de Tommen". Transmite un humor
y un buen rollo con el que es imposible que te caiga mal.
Sin
embargo, a medida que avanzas, la historia sufre un bajón bastante claro
perdiendo esa adicción inicial.
Al
principio te morías de ganas de ver cómo se cocinaba el romance, pero la autora
aprieta el acelerador a fondo y, de repente, los personajes pasan de un odio
extremo a estar locamente enamorados en un abrir y cerrar de ojos.
Al
quemar esa etapa tan rápido, la relación se vuelve plana y aburrida porque te
falta ver el proceso real de conocerse. Se saltan las conversaciones profundas
o la evolución lógica de los sentimientos, sustituyendo todo ese desarrollo por
un bucle repetitivo de escenas íntimas explícitas y promesas de amor eterno que
acaban cansando.
Siento
que como ellos se conocían previamente esas escenas se han dado a entender
quedando completamente fuera del libro. Pero para mi esa era realmente la parte
importante. Donde empezó todo y como se ha llegado realmente a este punto de la
relación. Sin duda es un detalle que creo que ha hecho que se pierda mucho del
romance.
A
partir de ahí la historia se vuelve un poco plana y repetitiva, cayendo en un
bucle donde solo cambian los partidos de hockey pero la relación entre ellos se
estanca.
Finalmente la trama se vuelve muy peliculera y exagerada. Resolviendo todo de golpe y corriendo en las últimas páginas con soluciones tan mágicas que te dejan con una sensación de que la historia hubiera sido mejor con otro planteamiento.
Si dejas a un lado
la falta de realismo en el hockey o el final peliculero es una lectura de
confort entretenida que cumple con su función de hacerte pasar el rato.
Valoración
del libro
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3/5 En definitiva, es un libro que empieza muy arriba y termina siendo un poco repetitivo, pero que se deja leer muy bien si lo que buscas es una historia ligera con un final feliz asegurado.

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