domingo, 27 de septiembre de 2026

Darkhearts- James L. Sutter

*Título: Darkhearts: Una segunda oportunidad

*Autor: James L. Sutter

*Editorial: Puck

*Formato: Tapa blanda con solapas

*Género: Romance, juvenil, LGTB

*Número de páginas: 416

*ISBN: 9788419252746

*Precio: 19,50€

*Autoconclusivo

 

Sinopsis

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Cuando David dejó su grupo de música, perdió la oportunidad de alcanzar la fama y se quedó atrapado en una vida ordinaria de estudiante. Mientras, Chance, su antiguo mejor amigo, se convertía en la estrella adolescente más adorada de Estados Unidos.

Pero entonces una tragedia hace que Chance regrese a la vida de David... A medida que las heridas del pasado se reabren, la enemistad entre los chicos se va transformando en un romance secreto; y, para David, eso podría convertirse en un billete de vuelta al grupo y a la fama.

Pero mezclar los negocios con el placer puede hacer que todo salte por los aires, y David tendrá que elegir entre una segunda oportunidad para alcanzar la gloria... o una segunda oportunidad con Chance.


Mi opinión

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Antes de nada quiero agradecer al sello "Puck" y a "Ediciones Urano" el envío de este ejemplar.

"Darkhearts" fue una de esas lecturas que me entro por el ojo. La temática de los grupos de música y la fama nunca ha sido santo de mi devoción pero, me apetecía leer desde hace tiempo algo de este estilo y esta lectura no pudo llegar en mejor momento.

La historia nos introduce en la vida de David, un adolescente que tomó la drástica decisión de abandonar su banda de música justo antes de que sus amigos de la infancia, Chance y Eli, se convirtieran en la boyband más famosa y millonaria del planeta. Tras la trágica muerte de Eli en un accidente, Chance regresa al pueblo para el funeral y es ahí donde se reencuentra con David, haciendo que salten chispas entre ellos y que empiece un romance secreto muy en la línea del clásico enemies to lovers, donde el resentimiento por el pasado y la atracción se mezclan a partes iguales.

Hasta aquí puedo decir para saber más tendréis que leer la historia completa.

Lo que más destaco de la novela es su potente arranque. El autor se detiene a explorar las distintas caras del dolor manejándolo con gran acierto. No se usa el duelo como una simple excusa barata para que los protagonistas se miren a los ojos y lloren. Se nota que hay una intención real de explorar cómo una tragedia rompe a la gente de formas distintas

Por un lado, David carga con la peor parte del dolor la culpa del superviviente y el remordimiento de haber cortado la comunicación con Eli antes de que muriera. Ese runrún mental de nunca podré arreglar las cosas con él está muy bien descrito.

Por el otro lado, vemos la otra cara de la moneda con Chance el dolor bajo los focos. El libro te muestra lo agobiante que es perder a tu mejor amigo, a tu hermano de escenario, mientras el mundo entero lo trata como un producto o un póster en la pared, obligándote a pasar el luto rodeado de cámaras.

Cuando David y Chance se encierran a hablar de Eli en la intimidad, los diálogos se vuelven muy honestos y crudos. La prosa es fluida y el lenguaje es sencillo, por lo que el libro se lee muy rápido y no se hace pesado.

El problema es que este nivel de detalle tan maduro se desploma por completo cuando entramos en el terreno de la relación romántica, que termina siendo el gran lastre de la novela por lo cansina y repetitiva que se vuelve.

El planteamiento del romance promete, pero se estanca rápido en un bucle donde no pasa absolutamente nada nuevo. Es frustrante ver cómo, a lo largo de las páginas, el conflicto romántico no escala ni madura, sino que repite la misma estructura una y otra vez. Quedan a escondidas, se dejan llevar por la química del pasado, se dan un beso y, de repente, surge un malentendido absurdo porque David se raya con la fama de Chance o porque Chance oculta algo para proteger su carrera. En lugar de hablarlo como personas normales, se enfadan de forma melodramática, se tiran capítulos enteros ignorándose mientras David se compadece de sí mismo, y luego se perdonan con la misma facilidad con la que se enfadaron, sin solucionar el problema de fondo. Al tercer ciclo de me enfado, no te hablo, te perdono, la lectura pierde toda la fuerza emocional.

Gran parte de esta monotonía se debe a cómo está construido David. Se me ha hecho un personaje súper pesado porque su único registro es la queja constante. Da igual que avance el libro el sigue anclado en su envidia hacia la boyband y en lo injusta que es su vida.

Al estar la novela narrada exclusivamente en primera persona desde sus ojos, estás atrapado en su mente. Esto perjudica directamente a Chance, a quien terminas sin conocer de verdad. Como lector, solo ves la versión de Chance que David te quiere mostrar (alguien plano, la típica estrella pop incomprendida y solitaria que busca refugio), lo que arruina la química entre ellos porque sientes que Chance se merece a alguien que no lo juzgue tanto.

Es una lástima, porque la historia prometía muchísimo con ese conflicto inicial tan potente, pero se acaba volviendo aburrida por culpa de unas actitudes que se sienten demasiado infantiles para la gravedad de lo que están viviendo.

En conclusión sobre el papel suena a la lectura perfecta para devorar en un fin de semana, pero mi veredicto final tras cerrarlo es que se queda en un "no está mal, pero tampoco es ninguna maravilla."

Valoración del libro

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3/5 Una novela que se lee sin más para pasar el rato pero que, por desgracia, se vuelve bastante plana y no deja ninguna huella profunda.

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